Exploraciones del alma humana
En mi blog encontrarás reflexiones, relatos y revelaciones sobre los misterios que habitan en nuestro interior .

Envidia que duele, envidia que enseña.
La envidia no te hace mala persona: te muestra un deseo. Si te comparas, te drenas; si la escuchas, te orienta. Aquí la vuelves brújula con tres pasos simples. En 48 horas, eliges una acción pequeña y cuidas el vínculo sin tragarte nada.

Ira sin estallar: dirige el fuego en 48 horas
La ira es una señal, no un delito. Si la tragas, te quema; si la sueltas, arrasa. Aquí tienes tres rituales discretos para bajar el pulso, recuperar criterio y volver con palabras que no rompen. En 48 h notarás más control y menos impulso.

Cómo poner límites sin sentirme culpable
Poner límites no te convierte en egoísta: te convierte en alguien que cuida lo que importa. La culpa aparece porque llevas años entrenada para decir que sí: en el trabajo, en casa, con la familia. El truco no es volverte dura; es ser clara, amable y coherente. Aquí entra el marco Turno de salida: una microestructura en tres pasos —aviso, cierre y seguimiento— para salir de peticiones que no encajan en…

Los objetos que guardan más de lo que parecen
Algunas cosas no son “cosas”. Guardan historias, sostienen memorias, nos devuelven fuerza o nos roban aire. Este texto te invita a mirar tus objetos con otros ojos: decidir qué te sostiene, qué te pesa y cómo crear rituales nuevos que te acompañen de verdad.

La dignidad escondida tras el fracaso
Cuando algo se rompe, no eres tú quien se rompe para siempre. Bajo el golpe, sigue latiendo una dignidad terca. Este texto te habla de aprender a sostener la mirada, recoger restos, poner límites y volver a intentar, sin fingir ni castigarte, con cariño y con método real.

Conversaciones pendientes
Algunas conversaciones nunca ocurren por miedo, orgullo o confusión, y ese silencio pesa más que las palabras. Lo que callamos se transforma en culpa o resentimiento. Reconocerlo, afrontar lo posible y soltar lo que no se dirá es el camino hacia la paz emocional.

El día que decidimos empezar de nuevo
Empezar de nuevo no es borrarlo todo; es elegir con calma lo que se queda y lo que se va. Aquí defines cierre, marcas rumbo, diseñas un primer día posible y creas hábitos que te sostienen. Sin épica innecesaria: presencia, método, y un paso real hoy.

Conversaciones que nunca tuvieron lugar
Hay palabras que se quedan atrapadas en la garganta, silencios que gritan más que cualquier discusión. Momentos que podrías haber vivido, explicaciones que no diste, reclamos que guardaste. Esas conversaciones que nunca tuvieron lugar pesan en la memoria y en el corazón, y a veces deciden cómo respiras sin que te des cuenta.

Cuestionario de vulnerabilidad psicológica
Probemos tu grado de vulnerabilidad frente a los demás. Te atreves?

El vértigo de no ser suficiente
Sientes un vacío que no se ve, pero se nota en cada gesto, en cada decisión. En el trabajo, en la pareja, entre amigos, siempre parece que alguien lo hace mejor. Y ahí estás tú, luchando contra un vértigo que susurra: “Nunca serás suficiente”.

La cicatriz que nadie ve pero todos intuyen
La cicatriz que nadie ve pero todos intuyen La vida nos deja marcas invisibles. Cicatrices que no sangran, pero que se sienten en el aire cuando alguien entra en una habitación. Son las heridas que no se nombran: un abandono, una traición, una humillación repetida hasta desgastar la voz. Nadie pregunta por ellas, pero todos saben que están ahí. Lo curioso es que esas cicatrices emocionales no son tan invisibles como…

El ruido del silencio
El silencio no es un refugio limpio ni un espacio vacío. Es un lugar incómodo donde aparecen preguntas que no queremos responder y recuerdos que intentamos enterrar. Un relato que explora por qué callar puede ser más insoportable que cualquier ruido.

Las grietas de la máscara
Todos usamos máscaras, algunas tan convincentes que terminamos confundiéndolas con nuestro propio rostro. Este relato se adentra en la contradicción entre lo que mostramos y lo que ocultamos, y en la inquietante sospecha de que la autenticidad quizá no sea más que otra forma de fingir.

La herida invisible de la traición
La traición no deja marcas en la piel, pero abre cicatrices profundas en el alma. Es un golpe silencioso, inesperado, que nace de la confianza y la destruye en un instante. No hay aviso, no hay preparación: lo cotidiano se rompe y el mundo adquiere un sabor amargo, teñido por la decepción.

La piel ardiente de la venganza
La venganza es un fuego íntimo, invisible al principio, pero capaz de devorar con violencia tanto al verdugo como a la víctima. Un espejo oscuro donde el deseo de justicia se mezcla con la sed de destrucción.
